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Ferrari Amalfi Spider 2026: la Dolce Vita italiana con 640 CV y el cielo como techo

Consejo

Ferrari Amalfi Spider 2026: la Dolce Vita italiana con 640 CV y el cielo como techo

Ferrari Amalfi Spider 2026: la Dolce Vita italiana con 640 CV y el cielo como techo

El nuevo Ferrari Amalfi Spider ya es una realidad. Maranello vuelve a demostrar que cada berlinetta que se precie merece su versión descapotable, y el Amalfi no iba a ser la excepción. La espera ha sido algo mayor que en el caso del 12Cilindri o el Testa Rossa, pero cuando el resultado es este, cualquier demora queda más que justificada.

Un V8 biturbo llevado al límite de sus posibilidades

El corazón del Ferrari Amalfi Spider es una evolución del legendario V8 biturbo F154, uno de los motores más galardonados de la historia reciente del Cavallino Rampante. Respecto al Roma, del que deriva directamente, la ganancia es de 20 caballos sobre el papel, aunque al volante la diferencia se percibe mucho mayor. La razón es que esos caballos extra se han logrado reduciendo peso, no incrementando potencia de forma bruta.

Los ingenieros de Ferrari han aligerado los árboles de levas ahorrando 1,3 kg y han revisado el bloque motor eliminando todo el material no estructural sobrante, con un ahorro adicional de cerca de un kilo. El resultado: 640 CV a 7.500 rpm, con limitador a 7.600, y 760 Nm de par disponibles entre las 3.000 y las 5.750 rpm.

Las prestaciones hablan por sí solas: 0-100 km/h en 3,3 segundos —idéntico al coupé—, 0-200 en 9,4 segundos y una velocidad máxima de 320 km/h.

La gestión de la sobrealimentación: una revolución discreta

Uno de los aspectos más destacados del conjunto mecánico del Amalfi Spider es la gestión independiente de cada turbocompresor, con la presión de sobrealimentación revisada y el régimen máximo de rotación elevado hasta las 171.000 rpm.

En la práctica, esto se traduce en una respuesta al acelerador enormemente más viva y, sobre todo, en una entrega del par de una suavidad extraordinaria: continua, progresiva, creciente de marcha en marcha. El turbo lag es prácticamente inexistente, y el V8 empuja hasta el limitador con una linealidad que recuerda a la de un motor atmosférico. Un logro técnico mayúsculo para un propulsor sobrealimentado.

Frenada y dinámica: tecnología de competición para la calle

El Ferrari Amalfi Spider incorpora el sistema brake by wire, en el que el pedal del freno no está conectado directamente al circuito hidráulico. Una centralita detecta la presión ejercida y envía la orden a cuatro actuadores independientes que gestionan las pinzas de cada rueda. Las ventajas son claras: menor recorrido del pedal, mejor modulación y distribución optimizada de la fuerza de frenada.

El sistema se completa con el ABS Evo y su sensor 6D, que analiza en tiempo real velocidad, dirección y actitud del vehículo para calcular la fuerza de frenada exacta en cada rueda. El Side Slip Control llega en su versión 6.1, la más sofisticada jamás instalada en un Ferrari de serie: estima al instante la adherencia disponible, el ángulo de volante, los movimientos de la carrocería y el par entregado, interviniendo de forma quirúrgica sobre el ESC para ofrecer sobrevirajes controlados y progresivos. Un sistema capaz, en la práctica, de adaptarse al estilo de conducción de cada piloto.

Regresan también los botones físicos en los radios del volante —bienvenida recuperación para los puristas— y el icónico botón rojo de encendido del V8.

La capota: ingeniería al servicio del placer

La gran novedad respecto al coupé es, lógicamente, la capota blanda, que se abre en 13,5 segundos y puede accionarse en marcha hasta 60 km/h. La lona está construida en tejido acústico multicapa tipo sándwich, lo que garantiza un aislamiento térmico y sonoro comparable al de un techo rígido, desmontando uno de los prejuicios más extendidos sobre los descapotables.

Se puede elegir entre tejido técnico y tejido de sastrería, este último combinado por primera vez con los tapizados de los asientos. A bordo no faltan el calefactor de cuello ni el deflector anti-turbulencias, heredado del Roma, para que la experiencia al aire libre sea placentera durante todo el año.

En cuanto al maletero, se pasa de los 273 litros del coupé a 255 con capota cerrada y 172 con capota abierta. Una diferencia menor que, en el contexto de un GT de este nivel, resulta completamente irrelevante.

Peso y posicionamiento: una araña sorprendentemente ágil

Con 1.556 kg, el Ferrari Amalfi Spider es 86 kg más pesado que el coupé, un incremento inevitable en cualquier descapotable y muy contenido en un panorama donde la electrificación dispara las cifras de peso. Encontrar hoy un spider deportivo por debajo de los 1.600 kg es casi una rareza, lo que posiciona al Amalfi Spider como una de las propuestas más puras y ligeras de su categoría.

En definitiva, el Ferrari Amalfi Spider no es simplemente una variante abierta: es la versión más emotiva y sensorial del Amalfi, la que convierte cada salida en una experiencia. Muy difícil encontrar un argumento de peso para preferir el coupé.

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